La industria del entretenimiento ha celebrado una victoria histórica en la lucha contra la piratería digital. Las autoridades vietnamitas han arrestado a siete personas responsables de operar HiAnime, el servicio de streaming pirata de anime más grande del mundo hasta su cierre definitivo el pasado mes de junio.

Un imperio de piratería a gran escala
HiAnime no era un sitio cualquiera; su éxito fue tan masivo que, entre 2024 y 2025, logró superar en tráfico web a gigantes legales de la industria como Disney+ y Crunchyroll. A través de una red de dominios que mutó desde Zoro.to hasta Aniwatch y finalmente HiAnime.to, los operadores ofrecían una biblioteca inmensa de contenido doblado y subtitulado sin costo alguno. Según las investigaciones, el grupo logró crear más de 100 sitios web, acumulando un catálogo de más de 26,000 producciones y generando cerca de 12.85 millones de dólares en publicidad ilegal en los últimos años.
Cooperación internacional y justicia
La caída de la plataforma fue el resultado de una compleja investigación de varios años liderada por la Alianza para la Creatividad y el Entretenimiento (ACE), en conjunto con el Ministerio de Seguridad Pública de Vietnam, el Departamento de Seguridad Nacional (HSI) y el Departamento de Justicia de los EE. UU.
Los cargos contra los siete sospechosos son graves: incluyen infracción a la propiedad intelectual y blanqueo de capitales. Actualmente, cuatro de ellos permanecen bajo custodia policial, mientras que los tres restantes se encuentran bajo arresto domiciliario.
Un precedente necesario
Este cierre no es un hecho aislado. La coalición ACE, que agrupa a más de 50 estudios y cadenas de televisión, ha intensificado su ofensiva contra estas infraestructuras. De hecho, hace pocos meses, la misma coalición logró desmantelar AnimePlay, otra plataforma pirata de gran envergadura que alojaba más de 60 terabytes de contenido.
La caída de HiAnime sirve como una advertencia clara para los operadores de sitios piratas: las fronteras digitales no ofrecen impunidad. La coordinación entre organismos internacionales y agencias locales está cerrando el cerco sobre los ecosistemas criminales que lucran con el trabajo de miles de creadores de anime. Para los aficionados, este cierre es un recordatorio de que la sostenibilidad de la industria depende, en última instancia, del consumo a través de plataformas oficiales.
Fuente:
https://www.bleepingcomputer.com/news/security/vietnam-arrests-suspects…